Las mejores posiciones en el sillón tántrico
Las 6 mejores posturas para probar en tu sillón tántrico
¿Acabas de adquirir tu primer sillón tántrico? Ya solo te falta encontrar el lugar perfecto para este sofá del amor y ponerte a explorar las posturas del kamasutra. Si tienes dudas sobre cómo hacerlo, este artículo es para ti. Aquí te mostramos hasta qué punto este mueble puede transformar y darle un toque picante a tu vida sexual. También te revelamos las 6 mejores posturas que debes probar sí o sí en tu sillón tántrico.
La posición de la amazona
Chicas, si les gusta tomar las riendas, la postura de la amazona es para ustedes. Esta posición se parece bastante a la de la andrómaca, solo que es un poco más complicada. El hombre está sentado o recostado y la mujer se sienta sobre él con las dos piernas hacia el mismo lado.
A diferencia de la andrómaca, esta postura requiere que la mujer tenga suficiente estabilidad para hacer los movimientos de vaivén. Usando un sillón tántrico, ninguno de los dos tendrá problemas para acomodarse. Además, las formas del sofá brindan el soporte adecuado para que la mujer pueda moverse a su ritmo. Otra ventaja de la posición de la amazona en el sillón tántrico: la pareja tendrá las manos libres. Así, cada uno podrá recorrer y acariciar el cuerpo del otro.
La posición de las delicias
La mujer se coloca en cuatro patas, con las manos y los pies en el suelo. Luego levanta las piernas hacia atrás. El hombre, de pie o de rodillas detrás de ella, sujeta sus piernas con los brazos. Es una postura realmente exigente que requiere fuerza y resistencia.
Al realizar esta posición en un sillón tántrico, la mujer puede apoyarse en el mueble. En cuanto al hombre, no necesitará tanta fuerza ni músculo para levantar y sostener las piernas de su pareja. Así, ambos pueden concentrarse por completo en el placer.
La posición del loto
El loto se considera una postura avanzada que requiere mucha flexibilidad y creatividad. El hombre se sienta con las piernas cruzadas, mientras que la mujer se sienta frente a él con las piernas flexionadas a cada lado de su torso. Para facilitar la penetración y el movimiento, el hombre puede levantar ligeramente las caderas de la mujer con las manos.
El loto en un sillón tántrico permite que ambos se sienten cómodamente uno frente al otro, ya que el mueble ofrece un soporte perfecto para la espalda. De esta forma, los amantes pueden enfocarse en el placer, pero sobre todo, en la respiración y la conexión energética.
La posición del jinete
La posición del jinete es realmente sencilla de realizar y es perfecta para las mujeres un poco más tímidas. El hombre se recuesta boca arriba con las piernas extendidas. La mujer se sienta sobre él, a la altura del vientre bajo, separando las piernas a cada lado de los muslos del hombre. En esta posición, la mujer marca el ritmo de los movimientos, pero si el hombre quiere tomar el control, puede sujetar la cadera o los glúteos de su pareja.
Al hacer la posición del jinete en un sillón tántrico, la pareja disfruta de mejor soporte y comodidad, especialmente el hombre a nivel de la cabeza. También podrá tener una vista privilegiada de su pareja. Y como cereza del pastel: las curvas del sillón modifican ligeramente la postura para lograr una penetración más profunda.
La posición de la unión suspendida
La unión suspendida es una de las muchas posturas que puedes probar después de elegir tu sillón tántrico. Básicamente, esta postura consiste en hacer el amor de pie. Es muy acrobática y exige mucha fuerza por parte del hombre. Aun así, tiene múltiples ventajas. Entre otras cosas, se puede realizar prácticamente en cualquier lugar. También es una postura un poco salvaje que rompe con lo convencional, lo cual puede ser excelente para elevar la libido.
Pero como ya se mencionó, hacer la unión suspendida sin sillón no es nada fácil. De tanto concentrarse en sostener a su pareja, el hombre puede terminar sin disfrutar del placer. Con un sillón tántrico, no hace falta tener músculos ni fuerza descomunal. Basta con acomodarse, apoyarse en el lugar correcto ¡y listo!
La posición del Yab Yum
Por último, si quieres iniciarte en el tantrismo, tienes que probar sin falta la posición del Yab Yum. Es bastante simple: uno de los dos se coloca en posición de loto y el otro se ubica encima, enrollando las piernas alrededor de su cintura.
Aunque esta postura parece sencilla, se necesita fuerza para mantenerla el tiempo suficiente. Pero apoyándose en un sillón tántrico, la pareja no debería tener ninguna dificultad.
Durante una relación sexual en la posición del Yab Yum, la pareja debe concentrarse en la sincronización de energías, el contacto visual y la respiración.
Como puedes ver, existen muchísimas formas de darse placer con un sillón tántrico. Solo hace falta un poco de imaginación y creatividad. Además, queremos recordarte que es importante escuchar a tu cuerpo cuando haces el amor en una silla tántrica. Aunque el mueble facilite la realización de las posturas más complejas, siempre debes respetar los límites de tu cuerpo. De lo contrario, podrías lastimarte.